Buen provecho

Me produce una gran satisfacción cada vez que veo como un emprendedor irrumpe en el mercado con un modelo de negocio novedoso que desafía y pone patas arriba el “status quo” sobre el que ha descansado durante años un determinado sector de actividad. Es el caso de la Tarjeta Buen Menú que he tenido la oportunidad de conocer a través de Javier Martínez, su Consejero Delegado. El concepto es simple, como todas las buenas ideas: Se trata de una tarjeta de crédito llamada a sustituir los engorrosos vales que muchas empresas entregan a sus empleados para ayudarles a hacer frente al coste de comer fuera de su casa. La tarjeta Buen Menú es una Visa o Mastercard, pero con la particularidad que solo sirve para pagar en restaurantes y hasta el límite de crédito que defina la empresa cliente. Las ventajas frente a los tradicionales talonarios son muchas. Yo las resumiría en flexibilidad, inmediatez, seguridad y simplicidad de gestión. El empleado paga el importe exacto de su comida sin perder el cambio sobrante y puede decidir comer en cualquier establecimiento que acepte tarjetas de crédito, y no necesariamente en uno adherido a una de las grandes redes que dominan el sector. Por su parte, empresas y restaurantes ven simplificadas las tareas administrativas y de control asociadas a estos medios de pago, a lo que, en el caso de los restaurantes, se une una mayor prontitud en el cobro. Además, por su flexibilidad, se trata de un concepto especialmente interesante en el contexto de planes de beneficios “a la carta”.

¿Resultados? Mientras los grandes del sector siguen arrastrados por la inercia Buen Menú, sin apenas hacer ruido, ha conseguido ya 40.000 usuarios y sigue creciendo.

Technorati tags:
3 comentarios

Entradas populares de este blog

Recursos Humanos: ¿Es momento de cambiarse el nombre?

El futuro de los "HR Business Partners"

El ocaso de las evaluaciones del desempeño