miércoles 23 de septiembre de 2009

¿Conseguiremos algo?

Lo leo en La Vanguardia: Las universidades con mayor número de aprobados recibirán más dinero. Se ve que el Govern quiere que los resultados académicos de los estudiantes sea uno de los principales indicadores de los que dependa el volumen de fondos públicos que reciban las universidades. La intención es buena -primar la excelencia pagando más a quien consiga mejores resultados- pero, ¿qué pasará cuando se ponga en práctica esta medida? ¿conseguiremos algo? No dudo que subirá el número de aprobados pero, ¿aumentará en la misma proporción el nivel real de preparación de los alumnos?

jueves 17 de septiembre de 2009

El mundo está cambiando, ¿te habías dado cuenta?

En abril de 2008 publicaba en este blog una entrada con un video de la ya famosa presentación de Karl Fisch "Did you know?". Trataba sobre los desafíos que los cambios tecnológicos y sociales suponen para el sistema educativo (y los que supondrán).

Hoy os traigo dos nuevos videos inspirados en aquel, recién salidos del horno pero no menos inquietantes que el original. El primero, preparado para el Media Convergence Forum de The Economist, habla de como se está transformando el mundo de los medios comunicación:



El segundo, obra de Lyle Potgieter, Mark Middleton, Fabrice Ho Fi y Renee Thorn, de PeopleStreme, trata sobre como cambia -o más bien como debería cambiar- la gestión de personas en la Sociedad Red.



Espero que sirvan para elevar la temperatura.

martes 15 de septiembre de 2009

4update: futuro en comprimidos

Como sucede en cada Update de Infonomia, esta mañana he disfrutado de lo lindo durante el bombardeo de ideas al que nos han sometido Alfons Cornella y Antonella Broglia. Con puntualidad suiza, en dos horas cronometradas, y a un ritmo trepidante nos han presentado 10 ideas y tendencias que permiten intuir por donde van a ir (algunos de) los tiros en el mundo de los negocios en el futuro.

Como no podía ser de otro modo hablaron de la crisis, pero en clave de innovación. Sabemos sus causas, pero quedan preguntas pendientes: ¿es una crisis del modelo productivo? ¿es el fin de la clase media? ¿es posible una economía sólo de servicios?..., y lo más importante de todo: ¿qué hacer? ¿estado o mercado? ¿Keynes o Schumpeter? Parece que predominan las tesis keynesianas, pero, a diferencia del 29, esta vez son más los que, recogiendo el testigo de Schumpeter, defienden las bondades de la destrucción creativa como mecanismo de renovación del sistema. ¿Será la crisis una oportunidad para reconciliar ambas corrientes de pensamiento y quedarnos con lo mejor de ambas? Veremos.

También se habló del futuro de la educación y de las barreras que impiden que el sistema educativo pueda proporcionar el talento que necesita la economía. Según Clayton Christensen el problema es que el éxito escolar depende en primer lugar del grado de motivación intrínseca del alumno y como no hay dos niños iguales, es difícil que un sistema de "café con leche para todos" de buenos resultados. Por eso el actual sistema, diseñado para la estandarización, debería dar paso a un sistema alumno-céntrico en el que los contenidos, las formas y los ritmos se adapten a la realidad de cada niño. La tecnología lo hará posible y, de hecho, ya hay varias experiencias "en la frontera" que apuntan en esa dirección.

Parece ser también que vamos hacia un mundo donde todo será mucho más inteligente (smart). Cuando todo es más rápido no hay tiempo para pensar, hay que saber. Es la era de la innoeficiencia (innovación + eficiencia). Se trata de captar más y mejores datos, interpretarlos y tomar decisiones rápidas -y acertadas- sobre esos datos. De nuevo la tecnología vendrá en nuestra ayuda. Se multiplicarán las soluciones que integrarán información de diferentes fuentes, mientras otras nos ayudarán a realizar simulaciones o predicciones más fiables que fundamentarán mejores decisiones. Tendremos redes inteligentes, infraestructuras inteligentes, coches inteligentes, electrodomésticos inteligentes...

En esta ocasión Alfons y Antonella seleccionaron como libro del semestre "The Venturesome Economy", de Amar Bhidé, que argumenta como hoy en día la innovación es una realidad muy compleja que depende de otros factores más que de la inversión en I+D. El libro de Bhidé explica como el I+D en sí mismo no es nada hasta el momento en que un emprendedor decide pasar la teoría a la práctica. Hay que tener muy presente que la riqueza se genera no en un laboratorio sino muy cerca del consumidor. Como ejemplo el iPod. Aunque su tecnología en su mayor parte no es americana, fue Apple, una empresa estadounidense, quienes fueron capaces de imaginar un nuevo producto, quienes estuvieron dispuestos a afrontar los problemas de llevar esa tecnología al mercado y quienes, por tanto, han terminado capturando la mayor parte del valor generado en el proceso.

En la habitual lista de tecnologías emergentes del semestre se citaron cosas como la nanopiezoelectrónica, las baterías líquidas, las memorias 3-D, los chips de grafeno, los asistentes virtuales, la medicina miniaturizada, los análisis de genoma a bajo coste, edificios modulares, nuevos motores de búsqueda especializados o los avances en el campo de la energía solar, que la posicionan como la principal candidata para convertirse en la fuente de energía del futuro.

También se habló del riesgo de una crisis alimentaria -mayor que el de una crisis energética-; de como países -principalmente asiáticos- están comprando grandes extensiones de terreno en otros países para cultivar sus alimentos; y de como la menor confianza de los consumidores en la fiabilidad de la cadena de alimentos, unida al desarrollo de la agricultura basada en el agua y otros avances tecnológicos, está devolviendo la actividad agrícola al corazón de las ciudades.

¿Y qué hay de la industria? Pues también deberá hacerse más inteligente. Deberá reinventarse aprovechando las tecnologías disponibles en cada momento, apostando por la prefabricación y nuevos materiales y aumentando el componente de servicio. Será una buena señal si la destrucción de empleo en la industria empieza a ser consecuencia de las mejoras en productividad y no de la deslocalización hacia países de bajo coste. Indicará que vamos por el buen camino.

Por otro lado, aunque pensamos que la innovación es algo de países ricos, la realidad del mercado nos enseña que cada vez son más los productos diseñados específicamente para países en desarrollo que acaban teniendo éxito en el primer mundo. Ejemplos no faltan: los yogures con embalaje Ecopack que Danone empezó a producir en Bangla Desh, los aparatos portátiles para electrocardiogramas que GE desarrolló para India y China, los cochecitos de niño chinos Goodbaby que copan el mercado norteamericano... No es de extrañar que Logitech e Intel hayan desplazado sus centros de I+D a China, o Cisco haya hecho lo propio en India, y no precisamente por el bajo coste de los profesionales locales sino por la preocupación por la eficiencia que demuestran.

En penúltimo lugar Alfons habló sobre la creciente importancia que tiene la reinvención del modelo de negocio como recurso para mantener la competitividad de una empresa, mucho mayor que la que tiene la innovación en producto o servicio. Muy ilustrativa la cita de un inversor: "históricamente nos equivocamos cuando apoyamos sólo tecnología; tenemos éxito cuando apoyamos a empresas que tienen un nuevo modelo de negocio".

Y para acabar, África. Antonella nos explicó como el continente negro está superando su imagen tradicional de subdesarrollo y poco a poco va consiguiendo resultados que lo reivindican como una tierra de oportunidades. En el África subsahariana el PIB crece por encima del 6%, la estabilidad económica, política y social va en aumento, la seguridad jurídica cada vez es mayor y el retorno de las inversiones es superior al que se obtiene en mercados comparables en otras zonas del mundo. Los chinos que no son tontos, lo han visto claro y el volumen de sus intercambios comerciales con África ha ido creciendo una media del 30% en los últimos 10 años. China consigue materias primas y África recibe a cambio infraestructuras. Detrás van el resto de los BRIC's. Ya veremos si queda algo para nosotros.

En resumen, todo un baño de futuro.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Y a España le dio una pájara ...

Se confirma. España pierde fuelle. En el Global Competitiveness Report 2009-2010, recientemente publicado por el Foro Económico Mundial, nuestro país retrocede cuatro posiciones respecto al año pasado, bajando del puesto 29 al 33, de entre un total de 133 países analizados.

Dejando aparte la escasa incidencia de la malaria -la menor de todos los países objeto de estudio-, entre los puntos positivos de España el informe destaca aspectos tales como el grado de escolarización en enseñanza primaria (puesto 4), secundaria (3) y terciaria (18); la esperanza de vida (7), la calidad de la infraestructura ferroviaria (18), o la calidad de nuestras escuelas de negocios (6).

Sin embargo, pone los pelos de punta que ocupemos el lugar 78 de 133 en calidad del conjunto del sistema educativo, el 81 en incorporación de la mujer al mercado de empleo, el 91 en productividad de los trabajadores, el 122 en prácticas de contratación y despido (hiring and firing), el 115 en flexibilidad en la fijación de salarios, el 85 en costes de despido, el 116 en rigidez del empleo, el 108 en tiempo necesario para crear una empresa, el 109 en tasa efectiva de impuestos, el 73 en formación a los empleados, el 99 en calidad de enseñanza en matemáticas y ciencias, el 80 en la transparencia con que el gobierno establece sus normas, o el 105 en la carga de normativas gubernamentales que han de soportar los ciudadanos.

Señalar finalmente que entre los 30 primeros países del ranking únicamente otros 3 -Corea del Sur, Islandia e Israel- han sufrido descensos en su competitividad comparables al que ha experimentado España en este último año. Un síntoma más de que debe haber algo que no estamos haciendo del todo bien.

lunes 7 de septiembre de 2009

Invirtiendo en capital humano

Gary Becker, Premio Nobel de Economía en 1992 por su investigación en el campo del capital humano, hace referencia en una reciente entrevista en CBS MoneyWatch a tres cuestiones que no deberíamos pasar por alto cuando planifiquemos nuestro desarrollo profesional: En primer lugar la brecha digital, o como la evolución tecnologica y el consiguiente desarrollo de la economía de la información y el conocimiento están agrandando el diferencial de competitividad en el mercado de empleo entre quienes están preparados para un mundo en red y los que no lo están. En segundo lugar, la creciente variabilidad del entorno. Como en un entorno más cambiante e incierto deberíamos preocupamos por desarrollar nuestra flexibilidad, nuestra capacidad de adaptación al medio, más que invertir en competencias que únicamente tengan encaje en una organización o en una ocupación determinadas. Finalmente la tendencia a que la vida profesional se prolongue en el tiempo más allá de la actual edad de jubilación, con lo que los plazos que consideramos cuando calculamos el retorno de nuestras inversiones en capital humano deberían ser cada vez más largos.