martes, 15 de noviembre de 2011

B.Y.O.D.

La tecnología está cambiando el mundo y la forma en que el mundo cambia. La Red se desarrolla a un ritmo de vértigo. Surgen nuevos dispositivos, como las tabletas y los smartphones, que le comen terreno rápidamente a laptops y sobremesas. Los medios sociales constituyen nuevas plataformas para las relaciones humanas, desplazando a medios como el teléfono, el correo electrónico, o los SMS, que hasta hace dos días nos parecían lo último de lo último en comunicaciones. El software como servicio gana adeptos y una cantidad creciente de información y aplicaciones ya reside ahí arriba, en "la nube". La conectividad forma parte de nuestras vidas. Las fronteras que separan el ámbito de lo profesional y lo personal se diluyen y acabamos viviendo en un estado de permanente "standby" en que no acabamos de desconectar del todo de ninguna de las dos esferas, a la espera de un mensaje, una alerta, o un aviso que nos hagan pasar de un mundo al otro.

Por su parte, las empresas se están encontrando con que sus empleados tienen acceso a mejor tecnología en su hogar que en el trabajo, valoran más una buena conexión a Internet que el propio salario, no les parece de recibo que se vete el acceso a los medios sociales desde la oficina, y recurren a herramientas de productividad (ej. Dropbox, Evernote) o comunicaciones (ej. Skype, Whatsapp) no pensadas inicialmente para un uso profesional. Quieren ser productivos, y colaborar, pero no aceptan de buen grado que les impongan una determinada forma de trabajar si ellos piensan que existe otra mejor.

En este contexto más y más compañías están adoptando políticas “Bring Your Own Device” (B.Y.O.D.). Es decir, permiten a sus empleados decidir los dispositivos de comunicaciones y procesamiento de información (ordenadores, tabletas, smartphones, etc.) con que trabajar. En algunas empresas, las personas incluidas en este tipo de programas tienen asignado un presupuesto que pueden utilizar para comprar el dispositivo que prefieran. Si desean un equipo de un nivel superior y se encuentran con que su precio excede el presupuesto asignado siempre pueden poner la diferencia de su bolsillo. Pero un verdadero programa B.Y.O.D. supone aceptar también que el empleado pueda traer de casa su propio ordenador, tableta, o smartphone personal, conectarse desde él a la red corporativa, y luego irse con él el día que deje la empresa. Una solución que, por otra parte, no deja de ser coherente con la realidad de un mercado de empleo donde las relaciones son más efímeras, las personas entran y salen de las organizaciones más fácilmente y su tiempo de permanencia en las mismas es, con frecuencia, más corto que la vida útil de uno de esos equipos.

Parece ser que el fenómeno iPad ha tenido mucho que ver con la proliferación de este tipo de políticas: Un directivo se compra uno, se lo lleva al trabajo y le dice a "el de sistemas" que a partir de ahora tiene que poder trabajar también desde su tableta. Sin embargo es cierto que hay todavía muchas organizaciones donde esto es implanteable, especialmente aquellas cuya cultura está basada en la jerarquía, el control y la desconfianza, o donde los departamentos de IT ven riesgos de seguridad por todas partes, o que se les complican las labores de soporte. Sin embargo, para eliminar esos inconvenientes, y como prueba de que esta tendencia viene a quedarse, existen soluciones en el mercado, como el AnnyConnect Secure Mobility Client de Cisco, que permiten la conexión segura a redes corporativas desde una gran variedad de dispositivos. Además, respecto al trabajo de soporte, la experiencia dice que incluso puede llegar a reducirse porque cuando los dispositivos son suyos los empleados tienden a acudir ellos mismos al servicio oficial o a la tienda donde los compraron.

No sé como lo veis vosotros, pero así como en Estados Unidos esto se está convirtiendo en una práctica generalizada no solo en startups tecnológicos, sino también en grandes empresas, me da la sensación que aquí vamos bastante por detrás. ¿Qué pensáis sobre esto? ¿Tenéis en vuestra empresa una política en este sentido? ¿Cuál es vuestra experiencia? ¿Conocéis a alguna que sí la tenga?

Foto: robzand

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