26 noviembre 2007

Quién es Munchausen

por Santi Garcia

Existe una efermedad psiquiátrica denominada «síndrome de Munchausen por poderes» (‘Munchausen syndrom by proxy’). Quien la sufre inventa, exagera, o incluso provoca los síntomas de una enfermedad en alguien a su cuidado (normalmente un hijo) para obtener una satisfacción emocional, como sentirse necesario, apreciado, o ser reconocido por las atenciones que presta a su víctima.

En un artículo publicado en el número de este mes de la Harvard Business Review, Nathan Bennett nos advierte del peligro que representan ciertos empleados que, de forma parecida, son capaces de provocar problemas en sus empresas para luego resolverlos y ser reconocidos por ello o llamar la atención de algún otro modo. Es lo que el autor denomina «síndrome de Munchausen en el trabajo» (‘Munchausen at work’). Las manifestaciones de este síndrome pueden ser muy variadas, aunque casi siempre se trata de comportamientos muy dañinos, que hacen que se malgasten recursos y afectan negativamente a la moral y la productividad de la organización. Por ello es importante estar atentos y, si sospechamos que estamos ante un ‘Munchausen’, tomar cuanto antes medidas correctivas.

El autor nos propone cinco preguntas que nos pueden ayudar en nuestro diagnóstico:

  1. ¿Está el empleado involucrado en una forma desproporcionada en identificar y apagar «fuegos»?
  2. ¿El empleado rechaza habitualmente la ayuda que se le ofrece para resolver los problemas que ha identificado?
  3. ¿El empleado trata de desviar los esfuerzos de la dirección por entender las causas de los problemas?
  4. ¿Las opiniones de otros compañeros desmienten que los problemas existan, o sean tan graves como pretende el empleado?
  5. ¿Los problemas con clientes o entre compañeros se solucionan frecuentemente cuando el empleado está ausente?

Las respuestas afirmativas a estas preguntas no son un indicador inequívoco de que estamos ante un caso de ‘Munchausen’ pero deberían ser suficiente para hacernos pensar y contrastar nuestras sospechas con otros observadores.

Imagen _bel_ bajo licencia Creative Commons

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