La organización matricial está obsoleta

Una organización basada en redes puede ser la solución a muchos de los problemas que generan las estructuras matriciales. Al menos esto es lo que afirman L.L. Bryan, E. Matson y L.M. Weiss en un artículo publicado en el último número de The McKinsey Quarterly.

Los avances en las tecnologías de la información y las comunicaciones han facilitado enormemente el desarrollo de redes sociales. Cada día es más normal la existencia, dentro de las empresas, de redes informales de relaciones profesionales que no conocen de organigramas ni de jerarquías pero a través de las cuales discurre la mayor parte de la colaboración horizontal que se produce dentro de la organización. El gran inconveniente es que al estar fuera del control de la empresa las corporaciones sólo son capaces de capturar una pequeña parte del valor que se genera en estas redes. Para aprovechar su gran potencial las empresas deben decidirse a formalizar estas redes, lo que supone identificar y nombrar un líder para cada red, enfocar las interacciones que se producen en temas específicos y dotarlas de una infraestructura que estimule el intercambio de ideas.

Las redes sociales rompen con los silos interdepartamentales propios de las organizaciones tradicionales de carácter funcional, pero sobre todo sirven para vencer gran parte de los inconvenientes que presentan las organizaciones matriciales, las más comunes en las grandes corporaciones de hoy en día. A este respecto me parece importante señalar las diferencias de fondo que existen entre una organización basada en redes y una organización matricial:

  • El principio de organización que rige una organización matricial es la autoridad, mientras que el que rige una red social es el interés mútuo.
  • En la organización matricial, la influencia es consecuencia de una jerarquía mientras que en la red es una cuestión de colaboración y liderazgo.
  • En una organización matricial los empleados tienen dos o más jefes dependiendo de los cirterios que definan la matriz. En una organización basada en redes cada persona tiene un solo jefe, independientemente de que cada red tenga su propio líder.
  • Las organizaciones matriciales suelen resultar complejas y artificiales, frente a una organización basada en redes, mucho más simple, natural y flexible.
  • El funcionamiento de una estructura matricial provoca un excesivo número de interacciones (reuniones, etc.). En una red sólo se producen las interacciones que son necesarias.
  • En una matriz se producen frecuentes cuellos de botella en el proceso de toma de decisiones. En una organización basada en redes las decisiones se adoptan de una forma mucho más fluída.
  • En las organizaciones matriciales a menudo resulta difícil localizar y gestionar el conocimiento. En una estructura basada en redes es rápidamente localizable.
  • En las estructuras matriciales se producen frecuentes conflictos derivados de la coexistencia de dos o más jefes. En una organización de redes se respeta el principio de unidad de mando, lo que reduce el número de conflictos.

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