jueves, 22 de julio de 2010

¿Por qué no teletrabajamos más?

IBM ha presentado las conclusiones de un estudio sobre el transporte en las ciudades en el que han participado más de 8.000 conductores de 20 ciudades de distintas partes del planeta.

Resulta que, ante la pregunta de si trabajaban al menos un día por semana desde su domicilio, los conductores madrileños han resultado ser los que menos teletrabajan de todos: sólo un 27%. Es cierto que es un dato que representa una muestra reducida de conductores y, por tanto, es dificilmente extrapolable a la totalidad de los trabajadores de la capital, la comunidad o el país -tengo la impresión que el porcentaje sería aun más bajo-. Sin embargo, quienes hemos trabajado fuera sentimos que en España, en general, se teletrabaja muy poco, particularmente si nos comparamos con otros países de la Unión Europea o con Estados Unidos.

Me pregunto por qué esto es así, y por qué, a pesar del ejemplo que nos dan a diario sus señorías en las Cortes ; ) seguimos sin apuntarnos al carro del teletrabajo. ¿Será que como consecuencia de la especulación inmobiliaria de las últimas décadas el tamaño de nuestras viviendas se ha ido reduciendo hasta un punto en que es imposible trabajar en ellas? ¿Tendrá que ver con la velocidad y precio de las conexiones de banda ancha? ¿Será que el clima no invita a quedarse en casa? ¿Será que por una cuestión cultural (o genética) necesitamos más que otros pueblos compartir un espacio físico con nuestros semejantes y no podríamos vivir sin desayunar juntos, las charlas alrededor de la máquina de café, la comida "de menú" o las cañitas después del curro? ¿O será tal vez una herencia de la época de la picaresca que hace que nuestros jefes desconfíen por sistema de lo que pueda estar haciendo cualquier empleado que esté fuera de su campo de visión?

Foto: reebob CC
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