¿Somos de verdad un equipo?

Aviso a navegantes: Para navegar en las difíciles aguas del entorno actual las empresas necesitan equipos humanos orientados, cohesionados, compenetrados, comprometidos, en los que el conjunto pese más que las individualidades. Equipos de alto rendimiento, con objetivos compartidos, autonomía de acción, donde los roles estén claramente asignados y repartidos de forma equilibrada, con miembros capacitados y comprometidos y líderes capaces de gestionar adecuadamente las discrepancias y la incertidumbre, asumir con valentía sus propios errores y celebrar con generosidad los éxitos. Sin embargo, miramos a nuestro alrededor, y en su lugar vemos que más que como equipos, las personas en las organizaciones funcionan como simples agrupaciones de individuos que coinciden en un determinado espacio, físico o virtual, que siguen ciertas normas y procedimientos, pero donde cada cual, ante todo, se preocupa de su propio beneficio. ¿Somos conscientes del riesgo que esto supone cuando el entorno se vuelve adverso?
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¿Por qué la gente deja un trabajo? - Avance informativo

Los millennials y el trabajo: mitos y realidades

Adaptables pero auténticos, auténticos pero adaptables