03 diciembre 2010

Portales de empleo más sociales, inteligentes y globales: Ahora o nunca

por Santi Garcia

En una entrada anterior hablaba de como los avances tecnológicos -en particular el desarrollo de la Red 2.0- están cambiando las reglas del mercado de trabajo, y de como los intermediarios en ese mercado necesitan adaptarse a ese nuevo escenario. Me refería en partícular a los headhunters y a las agencias de selección. Sin embargo, éstos no son los únicos intermediarios del mercado de trabajo que necesitan adaptarse a los nuevos tiempos.

Los portales de empleo tradicionales, que hace una década revolucionaron el mundo del reclutamiento y la selección, también necesitan sufrir una mutación si no quieren que las redes sociales les coman el terreno, tal como sucedió entonces, cuando su propuesta desterró el ritual dominical de revisar la sección de empleo de los periódicos.

Hoy ya no basta con aportar al mercado unas bases de datos de candidatos y de ofertas más o menos extensas. A medida que vayan descubriendo el potencial de las redes sociales online para ofrecer y encontrar empleo, empresas y candidatos esperarán de esos portales, como mínimo, lo que hoy pueden encontrar en esas redes.

Así, por ejemplo, la nueva generación de portales de empleo debería proporcionar espacios para la conversación, donde, más allá de subir información sobre lo que cada parte puede ofrecer a la otra, éstas puedan desarrollar relaciones y, a partir de ellas, conocerse en mayor profundidad. y, ¿por qué no?, aprender mutuamente.

Además, tienen que ser más inteligentes que los portales actuales. Deberán perfeccionar sus herramientas de búsqueda, para facilitar que empresas y candidatos se encuentren; ayudarles a explotar e interpretar la información que se contiene en sus plataformas -incluida la que se pueda extraer de las conversaciones que mantengan en ellas-; y también a compararla o asociarla con otras informaciones sobre empresas o individuos que sea posible encontrar en la Red. Además, necesitan liberarse de las restricciones geográficas a las que actualmente están sometidos para reflejar mejor la realidad de un mercado de trabajo sin fronteras, cada día más globalizado.

En definitiva, el mercado exige portales de empleo más sociales, más globales, más inteligentes. Y aunque observamos que los portales más consolidados empiezan a dar pasos en esa dirección al mismo tiempo que en el mercado surgen nuevas propuestas que ya «traen de serie» esos principios 2.0, tal vez la mayor duda es si los portales actuales serán capaces de adaptarse, y los nuevos portales consolidar sus nuevas propuestas, antes de que sitios como Google, Linkedin, o Facebook, se conviertan en los principales lugares de encuentro entre oferta y demanda de empleo.

Veremos.

2 Comentarios

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  1. Buen post Santi, efectivamente creo que uno de los retos es encontrarse más fácilmente. Si bien comienzan a popularizarse portales más especializados, la masificación de aquellos generalistas están impidiendo que las búsquedas sean todo lo efectivas que podrían ser… ¿segmentar?
    En cuanto a la conversación, también me viene a la cabeza una realidad, y es que más allá de los campos que nos "encajonan", debería existir una funcionalidad que nos permitiera resaltar los aspectos más encajados o las experiencias de éxito más relacionadas con cada oferta o la oportunidad de trabajo concreta. Se me queda algo cojo.
    ¿Cómo lo veis?

  2. Imagínate que el propio sistema pudiese indicar a las empresas cuáles son los aspectos más relevantes de cada candidato (experiencias, cualidades, etc.), y que, al mismo tiempo, advirtiese a los candidatos de cuáles son los aspectos de cada oferta que mejor encajan con su perfil. Sería la bomba.