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  1. Un tema trascendental el que has presentas hoy, Santiago.Me ha tocado suceder y ser sucedido. Personalmente, me crispan los ejecutivos que basan su estrategia (no la táctica) en que el anterior era muy malo. Recordad aquel chiste de los dos sobres para tu sucesor (ya sabes: primero, echa la culpa al anterior; segundo:escribe dos sobres) y tan real en la vida administrativa.
    En fin, que la elegancia en la sucesión es la prueba del algodón de un ejecutivo.
    Saludos desde Oviedo

  2. Estas dificultades se acrecientan ¡y de qué modo! en las empresas familiares, cuando fundador y heredero comparten el día a día durante la etapa previa a la retirada del primero.
    Y cuando el segundo, el futuro, decide contratar directivos, estos si que acaban en una dinámica esquizofrénica, escuchando sugerencias del fundador y de su delfín, todas válidas, quizás, pero tan incompatibles.
    Considerando que cerca del 70% del tejido empresarial es de origen familiar…