23 enero 2013

Nuevas realidades laborales: Los «freetainers»

por Santi Garcia

Me gusta el concepto de «freetainer» acuñado por lg2, una agencia de comunicación y marketing de Québec, para denominar un tipo de relación contractual cuyo uso previsiblemente cada día será más frecuente en el mercado de empleo.

En un contrato de «freetainer» todos los términos y condiciones de la relación son a la carta, no solo algunos beneficios como sucede en los planes de retribución flexible de muchas empresas. Lo que la empresa contratante adquiere a través de esta fórmula es un cierto número de horas de una capacidad concreta, que luego se utilizarán en aquellos proyectos donde se necesite esa capacidad, y que además sean compatibles con el nivel de compromiso acordado con la persona contratada.

En cierta manera podría entenderse como una traslación del concepto de «flexiguridad» al ámbito de las relaciones individuales de empleo: Un acuerdo de «freetainer» aporta a la empresa la flexibilidad de un freelancer junto al interés de contribuir al éxito a largo plazo de la organización propio de un empleado permanente, al tiempo que ofrece a los individuos contratados de esta manera la posibilidad de compatibilizar una relación de trabajo a tiempo indefinido con otros intereses personales, sean o no de naturaleza profesional.

En la figura del “freetainer” es fácil identificar la huella de algunas de las principales tendencias emergentes en el mundo del trabajo como la progresiva permeabilización y flexibilización de las estructuras organizativas, la extensión de la idea de capital humano más allá del conjunto de personas vinculadas a la empresa mediante un contrato laboral, los nuevos valores que traen consigo los jóvenes, el trabajo por proyectos, la mayor simetría en las relaciones de empleo, el fenómeno de los “nómadas del conocimiento”, el desarrollo de mercados de profesionales que no saben de fronteras, la creciente preocupación de las empresas por la felicidad y el nivel de “engagement” de sus empleados, o incluso el concepto de antifragilidad del que trata el último libro de Nassim Taleb.

Además, este tipo de solución contractual puede abrir la puerta de la empresa a personas que, de otro modo, no estarían interesadas -o no tendrían encaje- en un trabajo por tiempo indefinido «estándar», y facilitar el desarrollo de ecosistemas organizativos más dinámicos, ricos y diversos que potencien dos cualidades, críticas para la competitividad y supervivencia de cualquier empresa que desarrolle su actividad en un entorno complejo, volátil e incierto, como son adaptabilidad y capacidad de innovación.

Ya veremos qué acogida tiene en el mercado.

Imagen 1Day Review bajo licencia Creative Commons

5 Comentarios

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  1. Entiendo que el “freetainers” es un perfil de trabajador que puede ser útil para la empresa en proyectos concretos, que aportan conocimiento y valor en según qué casos.
    Como opción laboral elegida por el profesional, creo que viene condicionada por la situación del mercado de trabajo. Me adapto y sobrevivo. Una magnífica forma de reinventarse y ofrecer unos servicios profesionales adaptados a las necesidades de la empresa.
    Le veo el inconveniente de no desarrollar en la persona el sentido de pertenencia y compromiso con la organización más allá de la aportación de conocimiento.

  2. no se si soy yo el que no logra entender del todo el término de "freetrainers"… pero según lo entiendo es un contrato por obra y servicio, es decir, se contrata para un proyecto.

  3. Hola,

    La idea del freetainer, tal como la plantean en lg2, es un poco diferente: El objeto del contrato es un número de horas de cierta capacidad que posee la persona. Luego esas horas se irán realizando -y pagando- según la empresa las vaya necesitando y de acuerdo al nivel de compromiso(jornada, horario, lugar de trabajo, naturaleza del vínculo contractual)que se haya acordado de manera individualizada con la persona contratada.