De blogs y sindicatos

Red Herring habla esta semana acerca de cómo el desarrollo de Internet está influyendo en la actividad de los sindicatos americanos.

Hace ya años que las centrales sindicales, tanto en América como en Europa, utilizan Internet como un medio de comunicación más. Desde sus páginas web los sindicatos plantean sus reivindicaciones, dan su opinión sobre asuntos de actualidad, envían “newsletters” convocando a movilizaciones, etc. Además, en Estados Unidos, dónde, para evitar la presencia sindical, muchas empresas aplican políticas que en nuestro país podrían llegar a ser constitutivas de delito, Internet se ha convertido en una vía para que la voz del sindicato llegue a los trabajadores de esas empresas a pesar de la oposición de su dirección. El caso es que ante estas acciones de los sindicatos, algunas empresas han optado por defenderse usando sus mismas armas. WalMart es un buen ejemplo. Los sindicatos United Food & Comercial Workers y Service Employees Internacional Union se han lanzado al asalto de esta empresa, uno de los bastiones del “union-free”, desde dos plataformas en Internet: WakeupWalmart y WalMart Watch. El gigante de la distribución, por su parte, ha reaccionado poniendo en marcha “WalMart Facts” desde donde responde a las quejas, muchas de ellas infundadas, que plantean las webs sindicales. El resultado podría considerarse un empate: hasta el momento los sindicatos no han logrado hacerse con un hueco en el gigante de la distribución, y la empresa ha tenido que dedicar recursos adicionales a defender su postura. Viéndolo en positivo lo cierto es que, al menos, se ha conseguido una mayor transparencia.

Pero más allá de lo que supone un nuevo escenario para el tradicional enfrentamiento dialéctico entre empresas y trabajadores, Internet plantea otros retos a los sindicatos. Por un lado, la “línea oficial” del sindicato es cuestionada en público por afiliados que expresan sus opiniones en la red. Así nos encontramos con Future-of-the-Union , un blog administrado por un joven afiliado a la UAW (sindicato del sector de automoción) que, desde un pueblo de Indiana, aspira a lograr un mayor control del sindicato por parte de los trabajadores. Su blog recibe entre 10.000 y 30.000 visitas al día dependiendo de la “temperatura” de los temas planteados. Otro ejemplo es Union Facts. En este caso son un grupo de sindicalistas, empleados individuales y organizaciones, los que desde este sitio buscan reformar el liderazgo sindical, en su opinión muy alejado de las necesidades reales de los trabajadores.

Además, Internet propicia la aparición de nuevos “competidores” para los sindicatos: empleados individuales, ajenos a cualquier organización sindical, que desde sus blogs, e impulsados por un deseo de reforma de las empresas a las que pertenecen, denuncian y plantean cuestiones que preocupan a los trabajadores. Es cierto que hoy en día la tecnología permite a cualquiera crear un blog desde el que se pueden lanzar críticas irresponsables, denuncias falsas e incluso difundir información confidencial de una empresa, pero cuando esta posibilidad se ejerce desde posiciones responsables y se utilizan argumentos bien fundados, estos blogs pueden convertirse en influyentes foros de opinión que llegan a ser tenidos en cuenta por la dirección de las empresas y restan representatividad a los sindicatos. Un claro ejemplo es Mini-Microsoft, caso que comentábamos hace varias semanas en este blog.

Lo mismo que sucede en muchos otros ámbitos de la economía y la sociedad, nos encontramos con que Internet y las nuevas tecnologías están cambiando también las reglas del juego de la acción sindical. La realidad es que, desde los años sesenta, la afiliación a los sindicatos en Estados Unidos ha descendido más de un 50% y si quieren sobrevivir en este nuevo escenario, las centrales sindicales no tendrán más remedio que adaptarse. Incluso para los sindicatos el cambio resulta inevitable en la sociedad de la información y los individuos.

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