14 abril 2009

Más allá de los recortes

por Santi Garcia

El último número de la newsletter de IBM IdeaWatch incluye un artículo donde se habla de como la actual situación económica puede representar para algunas empresas una oportunidad de replantearse la forma en que gestionan sus equipos humanos, y como, de no hacerlo, pueden estar poniendo en riesgo su competitividad futura. 

Es el caso de algunas organizaciones que han llegado a la actual crisis con plantillas muy ajustadas, y se encuentran que ya no hay mucho donde «cortar». La recesión puede actuar como un catalizador que les lleve a adoptar una visión más estratégica de la gestión de personas. Una nueva perspectiva que, entre otras cosas, les exigirá lo siguiente:

  • Conocer el mix de habilidades y capacidades que necesitan para poder generar valor en la crisis y en la post-crisis, y tenerlo muy presente a la hora de tomar decisiones que pueden ponerlo en riesgo (despidos, cancelaciones de contrataciones o acciones formativas, etc.).
  • Entender que el mayor riesgo de rotación siempre está entre los empleados de mejor desempeño y/o mayor potencial. Para poder diferenciar a los empleados según su desempeño (y su potencial) las empresas deberán disponer de procesos que permitan medir y comparar ambas dimensiones.
  • Identificar donde se concentran las capacidades y conocimientos críticos para el negocio, anticipar posibles «fugas de cerebros» y tratar de retener dichas capacidades y conocimientos en la organización, bien sistematizándolos o compartiéndolos con un número mayor de personas.
  • Entender las redes de relaciones que existen dentro de la organización e identificar individuos que pueden estar desempeñando roles muy importantes aunque estos roles no aparezcan por ninguna parte en el organigrama. Facilitar el desarrollo de estas redes como una vía para la integración de los empleados.
  • Preocuparse por la calidad del liderazgo: En la situación actual hacen falta líderes visibles, motivadores y que sean un ejemplo de valores; que hagan lo que digan, pero que también digan lo que hacen.

Imagen pixie bajo licencia Creative Commons

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